jueves, 22 de enero de 2009

Acerca del Veganismo



Últimamente he tenido alguna que otra discusión acerca de esta nueva corriente "filosófica" o estilo de vida que se manifiesta en contra del especismo o falta de respeto frente a los animales.
Según la Wikipedia "La discriminación especista presupone que los intereses de un individuo son de menor importancia por el hecho de pertenecer a una especie animal determinada". Por lo que, según la filosofía vegana, no es correcto moralmente el uso de animales por parte de los humanos como fuente alimenticia o fuente de experimentación.
Los veganos, normalemente, suelen ir más alla y proclaman que el uso de animales como fuente de alimentación, aparte de ser moralmente incorrecto, puede llegar incluso a ser peligroso para la salud. Obviamente, generalizar no está justificado en ningún momento, pero yo hablo desde la experiencia personal. Al menos, la mayoría de los veganos que he podido leer o con los que he tenido oportunidad de sostener una discusión al respecto, sacan el tema de la alimentación y de cómo puede ser peligroso el uso de animales como fuente alimenticia.
Generalmente se utiliza el argumento de que los animales no humanos no son conscientes de lo que hacen, y por lo tanto, no pueden evitar el alimentarse de otras especies puesto que no son conscientes de que todas las criaturas merecen el mismo respeto. Los humanos tenemos una conciencia avanzada que nos permite llegar a conclusiones como la de que todas las criaturas merecen el mismo respeto por lo que tenemos el imperativo moral de no hacer caso omiso a nuestra conciencia.



Sin ambargo, hay un punto notable que, creo, hay que tomar en cuenta en este asunto. Aunque una criatura no sea consciente de lo que hace, está adaptada a un medio. Dicha adaptación, desarrollada quizás durante millones de años por caminos distintos de los que hayan podido tomar otras criaturas, caminos todos ellos merecedores de la misma cantidad de respeto según los humanos veganos, les ha llevado a desarrollar una dependencia crucial en lo que se refiere al uso de otras criaturas como un mero recurso de supervivencia. Un cazador de la sabana africana, por poner un ejemplo, es una animal altamente eficicente y adaptado a tareas como matar a otras criaturas. Dicho animal no es consciente de lo que hace y está libre de culpa, pero lo que sí es seguro es que aunque fuera plenamente consciente y tuviese la oportunidad de elegir un camino distinto, su propia especialización evolutiva sella su destino incluso contra su voluntad. Un depredador altamente especializado en la caza, aunque desarrollase la conciencia suficiente como para deducir que su vida no merece un trato mejor que la de su presa, seguiría dependiendo de la carne de su presa para poder sobrevivir. Aunque tuviese la capacidad de elección, estaría obligado a decantarse por un camino si quiere sobrevivir, con lo que esta capacidad sería ilusoria, realmente no tiene elección. La capacidad de elección que pueda tener un organismo sobre su propio destino no es una capacidad que dependa de su desarrollo cognitivo, sino de su dependencia y de su especialización.
Nosotros, los humanos, como especie evolutiva, hemos tomado un camino de especialización evolutiva en particular del mismo modo que otras criaturas han tomado otros caminos. En nuestro devenir particular en la historia de la Tierra hemos desarrollado y expandido lo que conocemos como consciencia, palabra que engloba una serie de habilidades especiales de los cerebros desarrollados, como poder razonar, tener una lógica, tener moral, etc. Esta capacidad, aparte de proporcionarnos técnicas muy eficaces para procurarnos el alimento supliendo carencias que nos calificarían como definitivamente muy torpes en ese sentido, nos permite elaborar decisiones en base a lo que pensamos que está bien o está mal.
Al margen de que lo que hagamos pueda encasillarse en definiciones como bueno o malo, el cuerpo humano, fruto de millones de años de sucesivas especializaciones, sigue teniendo más o menos las mismas necesidades básicas. Habida cuenta de que el ser humano no se ha independizado de la necesidad del consumo de proteínas, y de que nuestros sistemas digestivos se han ido adaptando cada vez más a una dieta más carnívora que herbívora (en el sentido de que si hubiésemos seguido una línea evolutiva más parecida a la de los herbívoros, nuestro sistema digestivo se parecería más a la de los animales herbívoros), la necesidad de utilizar animales para nuestra alimentación escapa a toda decisión, de la misma manera que los herbívoros modernos, altamente especializados en la digestión de los vegetales, quizás no podrían sobrevivir con una dieta carnívora en el caso de que tuviesen la capacidad de escoger y eligiesen la ingesta de otros animales.
Resulta paradójico que, para poder realizar el imperativo moral de respeto hacia otros animales haya sido necesaria la elaboración de una conciencia compleja através de una trayectoria evolutiva basada en la alimentación omnívora, y que quizás (y especulando bastante) la trayectoria hubiera sido otra si, por circunstancias de la vida, el linaje de seres humanos hubiese evolucionado en un sentido más vegetariano.

4 comentarios:

joakin dijo...

No puedo entonces estar más en desacuerdo con la postura veganista porque presupone una mayor importancia a cierto tipo de animales, precisamente de los que nos alimentamos, pero no engloba a aquellos otros de los que nos podríamos alimentar pero no lo hacemos simplemente por asco. Se trata de una postura pseudofilosófica excluyente y parcial. Todos los seres vivos merecen un respeto por nuestra parte, hasta ahí estoy de acuerdo.Pero ese respeto no debe convertirse en sensiblería, que es lo que parece imperar hoy día en la sociedad.
Por otra parte, si no nos alimentamos de animales, ¿qué si no... plantas?.
Entonces llegaríamos a la misma cuestión. ¿Por qué tiene que ser la lechuga distinta del pollo?. También es un ser vivo, y también "sufre" cuando la arrancan de la tierra o la muerden en sus hojas. Lo que pasa es que no chilla, no grita y no sale en los periódicos.
Por otra parte debemos también pensar en algo que pocas veces se nos ocurre. Desde el punto de vista de la especie, las domésticas han alcanzado un dominio absoluto sobre el medio gracias a su "interacción" con el ser humano. Hay ovejas, vacas, perros, trigo, arroz, maíz... en casi todas partes del mundo. Y eso sin hablar de las especies asociadas a nosotros, véanse ácaros, garrapatas, piojos, trepanosoma, esquistosoma, etc etc.
Así pues, respeto sí, pero no sensiblería.

Juanma dijo...

"También es un ser vivo, y también "sufre" cuando la arrancan de la tierra o la muerden en sus hojas. Lo que pasa es que no chilla, no grita y no sale en los periódicos."

Bueno, aquí ya no se yo. Pero yo creo que esto tiene más que ver con la capacidad "empática" de una persona respecto a otros animales. Supongo que es más fácil "conectar" con el sufrimiento que pueda tener un perro que con el que pueda tener un langostino. La capacidad de "abstraernos" respecto al sufrimiento ajeno será menor cuanto más alejados nos encontremos de la rama evolutiva del sujeto que sufre. Aunque un langostino pueda sufrir dolor no creo que sea ni remotamente parecido a lo que puede sentir un ser humano. Con las plantas no lo sé porque según tengo entendido las plantas carecen de un sistema nervioso, por lo que sería futil intentar "conectar" con una planta.
Por lo que a primera vista parece que el menor de los males sería matar plantas en lugar de matar animales, pero yo sigo viendo especismo en ambos casos.

Por otro lado lo que me gusta resaltar de este tema, es que resulta paradójico que debemos ser terriblemente diferentes para considerarnos iguales al resto de criaturas, y que no sería ni remotamente posible que la especie humana hubiese llegado a esta reflexión de la igualdad sin que hubiese habido especismo y desigualdad.

Y por último, resaltar también que la posibilidad de elegir un tipo de alimentación no la dicta tu conciencia ni tu sensibilidad sino el camino evolutivo de tu especie. Un león no puede volverse vegetariano aunque quisiese, nosostros los humanos, como seres omnívoros, no nos podremos convertir en herbívoros por mucho que nos concienciemos con los animales.

Saludos cordiales gran espíritu manitu.

Jesús dijo...

¿Por qué tiene que ser la lechuga distinta del pollo?. También es un ser vivo, y también "sufre" cuando la arrancan de la tierra o la muerden en sus hojas. Lo que pasa es que no chilla, no grita y no sale en los periódicos.

El veganismo se basa, en que los animales no humanos sienten miedo y dolor, son seres sensibles, tienen un sistema nervioso, al igual que los animales humanos.

Un vegetal no tiene sistema nervioso, no siente dolor ni miedo.
Respecto al omnivorismo de los animales humanos, es uno de los grandes mitos, los animales humanos, somos animales oportunistas, al igual que los conejos, los cuervos y los zorros entre otros.

Habida cuenta de que el ser humano no se ha independizado de la necesidad del consumo de proteínas
Las proteínas existen en los vegetales, aunque para muchos sea desconocido o parezca increíble.

nuestros sistemas digestivos se han ido adaptando cada vez más a una dieta más carnívora que herbívora (en el sentido de que si hubiésemos seguido una línea evolutiva más parecida a la de los herbívoros, nuestro sistema digestivo se parecería más a la de los animales herbívoros), la necesidad de utilizar animales para nuestra alimentación escapa a toda decisión

Ni nuestros sistemas digestivos son similares a los de los carnivoros, ni nuestra morfología corporal.
¿Que carnívoro tiene siete metros de intestino?
¿Que animal humano tiene garras, o dentadura afilada?

Nuestra morfología anatómica es la de un animal recolector como cualquier simio.

53.000.000.000
Cincuenta y tres Mil Millones de animales no humanos son asesinados cada año, por un sabor.

El holocausto en tu plato.

Para el resto de animales todos los humanos somos unos nazis

Juanma dijo...

Hola Jesús, gracias por dar tu opinión.

El veganismo se basa, en que los animales no humanos sienten miedo y dolor, son seres sensibles, tienen un sistema nervioso, al igual que los animales humanos.

Hay un amplio espectro de animales no humanos, y no todos ellos sienten miedo o dolor en la medida en que lo sentimos nosotros. ¿Siente lo mismo un cerdo o una vaca que un langostino? (aprovecho para justificar mi exagerado consumo de estos últimos en estas fechas :P) pero los veganos os volvéis demasiado radicales desde mi punto de vista ya que os da lo mismo que se consuma la especie A o la especie B. Si véis que se sufre maltrato, dolor, sufrimiento en el tratamiento de animales para consumo humano ¿porqué no protestáis contra la forma de matarlos para que busquen una manera más indolora?. Pero no, os pasáis del blanco al negro. A mi las posturas radicales no me van.

Las proteínas existen en los vegetales, aunque para muchos sea desconocido o parezca increíble.

Cierto, pero no en la misma cantidad. Para consumir la misma cantidad de proteínas a través de las legumbres que en una sola pieza de carne tienes que consumir muchísimos más carbohidratos, si los carbohidratos no se queman se convierten en grasa, aparte del hecho de que mucho azúcar en sangre puede ocasionar otros trastornos, por ejemplo diabetes.


Ni nuestros sistemas digestivos son similares a los de los carnivoros, ni nuestra morfología corporal.
¿Que carnívoro tiene siete metros de intestino?
¿Que animal humano tiene garras, o dentadura afilada?

Nuestra morfología anatómica es la de un animal recolector como cualquier simio.


Nuestros sistemas digestivos no pueden procesar la celulosa como si pueden los herbívoros, ni rumiamos como los herbívoros especializados.
Confundes los rasgos anatómicos adecuados para la alimentación con aquellos adecuados para la depredación. Un animal cazador debe tener garras, dientes afilados, y ser veloz, pero un carroñero quizás no necesite nada de eso y seguir necesitando carne.

53.000.000.000
Cincuenta y tres Mil Millones de animales no humanos son asesinados cada año, por un sabor.

El holocausto en tu plato.




Es lo que tiene que haya casi 7 mil millones de almas humanas en la Tierra. El cálculo sale a unos 7 animales por cabeza y por año. ¿Si hubiera 7 mil millones de leopardos cuántos cadáveres saldrían?, porque dudo mucho que un leopardo se sostenga con 7 piezas al año (después de todo resulta que los humanos consumimos muy poca carne).

Para el resto de animales todos los humanos somos unos nazis
Este es el tipo de extremismo que personalmente aborrezco.
No me puedes comparar la discriminación entre razas o culturas de personas humanas con la discriminación entre especies, los animales no humanos son precisamente eso, no-humanos, por lo que existe una barrera muy clara.
Pero puestos a decir tonterías, los leones serían los nazis respecto las cebras, los lobos respecto a las ovejas, o las vacas respecto al pasto.